
A solo 600 metros del complejo solar Rubí-Clemesí, los habitantes de este asentamiento en Moquegua viven sin electricidad, agua potable ni servicios básicos.
En pleno desierto del sur peruano, el asentamiento rural de Pampa Clemesí, ubicado en la región Moquegua, representa una de las paradojas más visibles del avance desigual en infraestructura energética del país. A pesar de estar a escasos 600 metros de Rubí-Clemesí, la planta solar más grande del Perú, sus cerca de 200 habitantes continúan viviendo sin acceso a electricidad.
El complejo Rubí-Clemesí, operado por la empresa Orygen, genera alrededor de 440 GWh anuales, cantidad suficiente para abastecer a 350.000 hogares. Como parte de su compromiso social, la empresa ejecutó una inversión de 800.000 dólares para acercar la energía al poblado, instalando 53 torres eléctricas, 4.000 metros de cableado subterráneo y una línea exclusiva para Pampa Clemesí.
No obstante, el tramo final de redes domiciliarias —aproximadamente dos kilómetros— no ha sido concluido por el Estado, lo que mantiene al pueblo sin electricidad.
Además de esta carencia, la comunidad enfrenta otros desafíos estructurales: no cuenta con red de agua potable ni alcantarillado, el acceso al agua depende de camiones cisterna a precios elevados, y solo existe una escuela pública básica.
Mientras Perú avanza en la expansión de energías renovables y cobertura eléctrica rural, casos como el de Pampa Clemesí evidencian las brechas sociales persistentes, incluso frente a los símbolos del desarrollo energético del país.
Fuente: La República / 08/09/2025
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