
El reconocimiento empodera el valor histórico y gráfico de esta técnica de pintura.
Los 100 foto-óleos de Manuel Quiroz Jiménez, declarados recientemente Patrimonio Cultural de la Nación mediante la resolución 000223-2025-VMPCIC/MC, representan algo más que imágenes antiguas: son ventanas directas a la vida del Bajo Piura en los años cincuenta. Estas obras, intervenidas con óleo sobre fotografías originalmente en blanco y negro, pertenecen al Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), institución que ha resguardado con celo esta colección que dialoga con la memoria social, artística y cultural de comunidades como Catacaos y Simbilá.
Formadas entre 1949 y 1950, las obras de Quiroz fueron realizadas con la técnica conocida como foto-óleo o fotografía iluminada, donde se aplican tintes transparentes y pintura al óleo para aportar color, volumen y realismo a escenas cotidianas. Quiroz no dejaba al azar los detalles: anotaba colores de arcos, vestimentas o cerámicas, trabajaba con pigmentos ligeros y cuidaba la fidelidad del registro fotográfico.
La riqueza documental de las imágenes se complementa con su dimensión social. Los foto-óleos muestran oficios tradicionales (como la alfarería), mercados dominicales, talleres artesanales, modos de producción locales, agricultura, gastronomía, celebraciones, costumbres populares y escenas domésticas. Todo ello enmarcado en prácticas identitarias que hoy forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial del Perú, como la gastronomía local del Bajo Piura o el tejido con paja toquilla.
Estos foto-óleos también cuentan una historia de circulación cultural: fueron expuestos entre 1950 y 1987 en Piura, Lima, Trujillo, Cajamarca, Catacaos, Sullana y otros lugares, acercando estas imágenes tradicionales tanto a públicos locales como regionales. En 2021 la muestra «El cromático Bajo Piura. La fotografía de Manuel Quiroz ganó el concurso Arte al Bicentenario, siendo una exposición virtual que permitió recuperar y revalorar estas imágenes en el imaginario contemporáneo.
Que esta colección haya sido reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación significa mucho más que un acto simbólico: es un llamado urgente a preservar no solo la imagen, sino las voces, olores, colores y sensaciones de comunidades que construyeron tradiciones vivas con su trabajo diario. Manuel Quiroz no solo captó lo visible, sino lo sentido: cada trazo de óleo fue un gesto de memoria y resistencia. Hoy esas obras, iluminadas por su lente y sus pigmentos, nos invitan a mirar hacia atrás, a entender quiénes somos y a no dejar desaparecer lo que nos hizo ser lo que somos.
Fuente: Agroperú Informa / 11/09/2025
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