
Una nueva hipótesis vuelve a poner en debate cómo se construyó la pirámide escalonada de Zoser, en Saqqara; el estudio plantea que un sistema interno de agua pudo ayudar a elevar bloques enormes desde el interior de la estructura.
Más que reemplazar por completo las teorías tradicionales, la investigación sugiere que los antiguos egipcios pudieron combinar distintos recursos como poleas o elevación hidráulica para resolver el desafío monumental de la construcción.
El estudio señala que la pirámide de Zoser, una de las más antiguas y grandes de Egipto, presenta una arquitectura interna compatible con un sistema de elevación hidráulica y que, según los estudios realizados, el agua habría sido conducida hacia el interior para activar un mecanismo capaz de levantar piedras pesadas desde niveles inferiores hacia los superiores.
La hipótesis describe un pozo vertical y otros espacios subterráneos que habrían funcionado como parte de ese sistema, casi como un ascensor primitivo; en lugar de depender solo de rampas externas y del arrastre manual, el mecanismo habría aprovechado la flotabilidad y la presión del agua para mover bloques de gran tamaño con mayor eficiencia.
Uno de los puntos más llamativos del estudio es que el dispositivo podría haber permitido elevar piedras de entre 50 y 100 toneladas, lo que refuerza la idea de una tecnología sorprendentemente avanzada para su época.
Aun así, la propuesta sigue en debate pues no elimina las explicaciones clásicas sobre el uso de rampas, mano de obra especializada y planificación masiva; solo logra ampliar la mirada sobre el ingenio de las civilizaciones antiguas y su capacidad de guardar secretos que desafían lo comprensible.
Fecha: 27/05/2026
Fuente: La República
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