
Ubicado en la ciudad de Cajamarca, el complejo arqueológico de Cumbemayo se ha convertido en un destino bastante popular por su acueducto preincaico, el cual traslada el agua de las precipitaciones a través de una red de aproximadamente ocho kilómetros de longitud que desemboca en el océano Pacífico.
Según los investigadores, esta magnífica obra de ingeniería ancestral data de los años 1500 a. C., lo que le otorga un enorme valor histórico y lo convierte en una de las expresiones más sorprendentes del conocimiento hidráulico desarrollado por las antiguas culturas andinas.
Situado a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar, Cumbemayo no solo cautiva por su extraordinario sistema de canales tallados en roca volcánica, sino también por el paisaje que lo rodea, conformado por imponentes farallones conocidos como Los Frailones, petroglifos y abrigos rocosos que evidencian la importancia ceremonial que tuvo este lugar.
El acueducto presenta un diseño de trazos lineales y segmentos en zigzag, una técnica que permitía controlar la velocidad del agua y evitar la erosión del lecho pétreo. Los especialistas consideran que esta estructura demuestra un avanzado conocimiento de hidráulica empírica para su época, ya que los canales, de entre 30 y 50 centímetros de ancho, mantienen pendientes suaves que garantizaban un flujo constante del recurso hídrico.
Durante décadas, uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la hipótesis de una posible conexión entre los océanos Pacífico y Atlántico. La teoría, planteada en 1947 por el investigador Georg Petersen, sostenía que el canal atravesaba la divisoria continental andina para abastecer a la cuenca amazónica.
Sin embargo, estudios arqueológicos y geográficos más recientes han descartado esta posibilidad. La evidencia científica demuestra que el sistema capta aguas pluviales y manantiales locales, manteniendo el flujo dentro de las cuencas hidrográficas de Cajamarca, por lo que la supuesta conexión interoceánica es considerada hoy una interpretación histórica más que un hecho comprobado.
Más allá de los debates científicos, Cumbemayo continúa siendo uno de los tesoros arqueológicos más importantes del país, un testimonio del ingenio de las antiguas civilizaciones peruanas y una muestra de la estrecha relación que nuestros antepasados mantuvieron con el agua y el paisaje andino.
La República
16/07/2026
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