
Enfrentando un desastre sin precedentes, los bomberos siguen trabajando sin descanso para salvar la zona. A pesar de las pérdidas, la comunidad de Barrios Altos demuestra que la unidad puede más que las llamas.
La tarde del lunes 3 de marzo comenzó un infierno en Barrios Altos, un área histórica del Cercado de Lima, que rápidamente se convirtió en un drama sin control. A más de 36 horas de iniciadas las labores de extinción, las llamas continúan su avance, devastando todo a su paso y dejando a miles de familias en situación de emergencia.
El fuego, imparable por momentos, ya ha derrumbado al menos seis edificios, incluyendo la famosa Quinta Santa Rosa, y sigue avanzando. Los bomberos, con su esfuerzo heroico, continúan luchando para evitar que las llamas lleguen a las quintas vecinas, mientras que las estructuras debilitadas ponen en jaque tanto la labor de extinción como la seguridad de los habitantes.
Desde el primer momento, los bomberos se han entregado a un incansable esfuerzo por sofocar el fuego, pero el intenso calor ha debilitado las estructuras de varios edificios, que han colapsado, ampliando el alcance del desastre. A pesar de los daños, afortunadamente no se han reportado víctimas fatales. Sin embargo, las secuelas son evidentes: la inhalación de humo tóxico ha afectado a numerosos vecinos y la zona sigue siendo un área de alto riesgo.
Refugio temporal
Con el humo cubriendo el cielo y las temperaturas extremas, más de 50 personas han tenido que abandonar sus hogares y pasar la noche en improvisadas carpas en la Plaza Italia, mientras que representantes del Ministerio de Salud se han hecho presentes para ofrecer atención médica. Sin embargo, no todos se han alejado del peligro: algunos vecinos han preferido arriesgarse y permanecer en la zona, temerosos de los saqueos que podrían ocurrir en su ausencia.
A pesar de la tragedia, la solidaridad brilla en Barrios Altos. Ciudadanos de diferentes partes de la ciudad han acudido con donaciones de alimentos, agua y suministros para apoyar tanto a los afectados como a los bomberos. La comunidad se ha unido para enfrentar este desastre con un espíritu de colaboración, recordando que, incluso en los momentos más oscuros, el apoyo mutuo puede ser la luz al final del túnel.
A medida que los bomberos continúan luchando contra el incendio, se teme que la situación empeore en las próximas horas. La caída de más estructuras es un escenario probable, y la zona sigue siendo una gran incógnita. Lo que está claro es que, mientras las llamas sigan ardiendo, la comunidad de Barrios Altos no dejará de luchar por su supervivencia.
Fuente: La Razón_05/03/2025
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