
Un grupo de investigadores logró reconstruir versiones ancestrales de una enzima que existió hace aproximadamente 3.200 millones de años, un hallazgo que podría ayudar a comprender cómo surgieron las primeras formas de vida en la Tierra.
El estudio, publicado en la revista Nature, se centró en la nitrogenasa, una familia de enzimas fundamental para la vida. Aunque el nitrógeno constituye gran parte de la atmósfera terrestre, los seres vivos no pueden utilizarlo directamente. Las nitrogenasas transforman ese elemento en compuestos aprovechables por plantas, animales y otros organismos.
Para recrear estas antiguas moléculas, los científicos emplearon herramientas de biología sintética. A partir de las nitrogenasas actuales, reconstruyeron posibles versiones ancestrales y analizaron su funcionamiento en condiciones controladas de laboratorio.
Los investigadores consideran que el estudio ofrece una nueva alternativa para conocer el pasado del planeta. Hasta ahora, la mayor parte de la información sobre la vida primitiva procedía de rocas y fósiles. La recreación de estas enzimas proporciona una herramienta adicional para interpretar las condiciones que existieron hace miles de millones de años.
Los resultados permiten acercarse a uno de los mayores interrogantes de la ciencia: cómo evolucionaron las primeras moléculas capaces de sustentar la vida y de qué manera el planeta desarrolló las condiciones que hoy hacen posible la existencia de millones de especies.
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