
Cada vez más peruanos formalizan en vida la transferencia de sus bienes a sus herederos, garantizando así la igualdad en la sucesión y el respeto a la ley.
El anticipo de herencia, también conocido como anticipo de legítima, es un recurso legal que permite a una persona entregar en vida parte o la totalidad de sus bienes a sus herederos forzosos, que incluyen a los hijos, cónyuge, padres o abuelos. Esta figura tiene como finalidad evitar conflictos familiares posteriores a la muerte del propietario y asegurar el cumplimiento de los derechos sucesorios establecidos en la legislación peruana. La ley establece que todos los hijos tienen derecho a recibir la herencia en partes iguales, sin distinción alguna sobre su origen o situación económica, garantizando así la equidad en la distribución.
Para formalizar este procedimiento, el heredero beneficiado debe aceptar expresamente el anticipo y el trámite debe realizarse mediante una escritura pública notarial inscrita en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp). Los requisitos incluyen la firma del anticipante y del anticipado, la determinación del valor del bien, copia certificada de partidas de nacimiento o matrimonio, así como el pago de derechos registrales. Este proceso no solo otorga seguridad jurídica, sino que también brinda transparencia en la transferencia patrimonial.
En el primer semestre del 2025, la Sunarp registró 2 620 anticipos de herencia en todo el país, reflejando un crecimiento sostenido en el uso de esta figura. Regiones como Ica, Apurímac y Áncash encabezan las inscripciones con incrementos de 91.67 %, 80.77 % y 72.04 % respectivamente, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Estos datos evidencian que más familias peruanas optan por asegurar en vida la distribución de sus bienes para evitar disputas legales futuras.
El aumento de estas inscripciones también muestra un cambio cultural respecto a la planificación patrimonial en el Perú. Más allá del trámite notarial, el anticipo de herencia representa un acto de responsabilidad y previsión por parte de los padres o propietarios, quienes buscan dejar en orden sus asuntos y garantizar la estabilidad de sus seres queridos. De esta manera, se convierte en una herramienta que no solo tiene impacto jurídico, sino también social, al reforzar la armonía familiar y prevenir litigios.
Fuente: RPP / 19/08/2025
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