
Un fósil hallado en Cusco revela la historia de una planta que sobrevivió a cambios climáticos, glaciaciones y alzamientos de montañas. Hoy, sus descendientes aún crecen en las laderas peruanas.
A más de tres mil metros de altura, en la cuenca de Quillabamba, un equipo de paleontólogos peruanos y japoneses encontraron algo que parecía imposible, los restos de un helecho de más de cuatro millones de años, tan bien conservado que aún pueden verse sus pequeños soros, esas estructuras donde las plantas guardan sus esporas. El hallazgo, publicado en la revista científica Phytotaxa, es el único fósil conocido de un helecho del género Polystichum en todo Sudamérica.
Esto es lo más emocionante del descubrimiento, la planta que encontraron los científicos es prácticamente la misma que podemos ver si caminamos por las laderas húmedas de la región. Durante cuatro millones de años, este linaje ha resistido glaciaciones, cambios drásticos de clima y el levantamiento de los propios Andes.
Cuando los investigadores analizaron las rocas con técnicas de datación radiométrica y compararon la forma del helecho con otras especies, confirmaron que no había error, estaban ante un testimonio único de la flora del Plioceno, una época en que los Andes todavía estaban alcanzando su altura actual.
Este descubrimiento no es solo importante para los amantes de las plantas; nos habla de cómo la vida encuentra maneras de persistir. Mientras grandes animales se extinguían y los paisajes se transformaban, este pequeño helecho se aferró a los microclimas estables de los valles andinos.
El fósil descansa en el Museo de Historia Natural de la UNSAAC, en Cusco, recordándonos que los Andes no solo guardan piedras y ruinas, también atesoran una memoria verde, profunda y silenciosa.
Fecha: 19/03/2026
Fuente: Infobae
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