
El océano Pacífico comienza a mostrar nuevas señales de transformación. No se trata únicamente de aguas más cálidas o cambios en las corrientes: en sus profundidades y superficie podría estar alterándose la base misma de la cadena alimentaria marina. Las recientes observaciones de la NASA advierten una disminución del fitoplancton asociada al avance del fenómeno de El Niño.
Desde junio de 2026, el Pacífico ecuatorial registra temperaturas superiores a lo habitual y cambios en la circulación oceánica y atmosférica. Las imágenes satelitales han detectado una menor concentración de clorofila a, uno de los principales indicadores de la presencia de fitoplancton, organismos microscópicos fundamentales para la vida en el mar.
La explicación está en el debilitamiento de los vientos alisios. Al perder fuerza, disminuye el afloramiento de aguas frías y ricas en nutrientes hacia la superficie. Sin ese aporte, el fitoplancton encuentra menos condiciones para desarrollarse.
Y cuando la base de la cadena se reduce, las consecuencias pueden extenderse hacia otros niveles. Menos fitoplancton significa menos alimento para el zooplancton y, posteriormente, posibles alteraciones en las poblaciones de peces, aves y mamíferos marinos.
Para el Perú, el fenómeno merece especial atención. La productividad del mar peruano está estrechamente vinculada con recursos como la anchoveta, cuya disponibilidad puede verse afectada durante eventos intensos de El Niño.
La misión PACE de la NASA permite ahora seguir estos cambios con una mirada sin precedentes. Su tecnología recopila información casi diaria sobre la composición y distribución del fitoplancton. Mientras El Niño continúa desarrollándose, los científicos observan desde el espacio un cambio silencioso, microscópico, pero capaz de repercutir en todo el ecosistema marino.
La República
18/08/2026
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