
Exhaustivo análisis de ocho años identifica cuatro nuevas variedades ancestrales custodiadas por comunidades indígena
El descubrimiento, publicado en la revista PLOS One, ha confirmado cuatro nuevos grupos genéticos de cacao nativo en el Perú, los cuales se suman a las diez variedades que la ciencia reconocía oficialmente en el país.
La investigación demandó ocho años de análisis molecular a cargo de especialistas de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza y el Centro de Investigación del Cacao de la Universidad de las Indias Occidentales en Trinidad y Tobago.
Durante el trabajo de campo, iniciado en 2018, los científicos recolectaron muestras de ADN de 390 árboles en fincas de ocho departamentos. Al evaluar variaciones genéticas de una sola letra, se identificaron 4 nuevos linajes que crecen directamente en las parcelas de los agricultores locales.

Las nuevas variedades fueron bautizadas bajo nombres estrechamente vinculados a sus regiones de procedencia. El grupo Awajún rinde tributo a las comunidades nativas de Amazonas, mientras que Porcelana corresponde al cacao de Piura. En el sur del país, las poblaciones de Cusco y Ayacucho fueron designadas como Chuncho 1 y Chuncho 2.
El estudio determinó además que, aunque existen perfiles mixtos debido a cruces naturales, cada región del Perú posee una «firma» genética distintiva.
Se ha corroborado que el cacao fino de aroma concentra una cantidad considerablemente mayor de compuestos bioactivos, principalmente antioxidantes fenólicos, en comparación con los cultivos genéricos.
Los investigadores señalan que dos de los cuatro grupos descubiertos poseen una genética que garantiza granos de un sabor y calidad excepcionales, ideales para competir en el sector premium.
Este hallazgo tiene un impacto directo en la industria global del chocolate, donde el Perú se posiciona como el octavo mayor productor. Alrededor de 80,000 familias agricultoras dependían directamente de esta actividad económica para el año 2024.
Frente a estas variedades modificadas, las comunidades nativas como los wampís y los awajún han cumplido un rol histórico fundamental al resguardar árboles nativos centenarios mediante técnicas agrícolas tradicionales.
Comprender la estructura íntima de estos nuevos linajes facilitará la identificación de rasgos biológicos útiles, permitiendo la selección natural de plantas resistentes ante plagas y enfermedades comunes del sector sin necesidad de alterar su esencia original.
Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza
17/07/2026
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