
El Señor de los Milagros es el faro que guía a nuestras almas, tal cual reza las letras de su himno. Si bien es cierto, esta cuatricentenaria devoción nació en la capital, hoy en día se ha extendido a muchos rincones del país y del mundo, y llegó para quedarse instalado, no solo en las ciudades, sino en los corazones de la gente.
Texto: Gianpiere Peralta Mendoza
Fotos: Cortesía
La devoción al Cristo de Pachacamilla en la creciente sociedad wanka de los años 20 se evidenció gracias a un milagro de su fundadora, hoy en día, esta veneración cuenta con cientos de fieles que acompañan al Cristo Moreno en las cinco fechas durante el mes de octubre.
La fe, la perseverancia y el trabajo conjunto ha hecho que, en la Incontrastable, la hermandad no solo sea la segunda más grande a nivel nacional, con casi 1500 hermanos, sino que sea la primera hermandad a nivel nacional que se ha fundado después de las Nazarenas en Lima. Claro, teniendo en cuenta que Huancayo tomó esta misión después de casi 270 años y todo estuvo en base a la devoción y los milagros que se realizaban en estas tierras.
Sin duda alguna, el paso de los años contribuyó a la creación de más cuadrillas de cargadores, y damas, quienes incansablemente lograron muchos objetivos. En la actualidad, son 09 cuadrillas de cargadores, 06 cuadrillas de sahumadoras y 01 cuadrilla de cantoras.

A través de los años, no solo se ha evangelizando, sino, se ha logrado consolidar la hermandad en la ciudad como ejemplo de organización y perseverancia, desde la construcción del altar en la catedral, hasta la obtención de un nuevo lienzo, sus andas revestidas en plata y oro, un local institucional y el santuario donde el Señor reposa todo el año.
No es para menos las felicitaciones, porque se ve la ardua labor de cada uno de sus integrantes, que no solo difunde la fe en el Cristo Morado, sino que comparte la evangelización a todo el valle del Mantaro.
De estos semilleros, es muy probable que haya nacido las hermandades de Chilca y El Tambo, hermandades que van en creciente desarrollo y que, aportan en la evangelización de un Huancayo que año a año crece no solo en población sino en devoción.
Son cinco procesiones cargadas de muchas anécdotas y sobre todo de ese inexplicable sentimiento que evoca en cada persona que se acerca a contemplar y acompañar a la imagen. Y debemos destacar también, que solo en Huancayo se da la oportunidad los días 08 de cada año que el pueblo wanka lo lleve en hombros dando la oportunidad de sentirse parte de esta centenaria hermandad.
La cuadrilla infantil, también es el resultado del sueño de algunos hermanos que ya no están presentes, pero que lucharon para que existan los verdaderos semilleros, los que resguarden la tradición y costumbres que se han ido construyendo a través de los años.
Los retos a futuro son grandes, no solo por el legado que dejan los hermanos antiguos, sino que en un mundo de constantes cambios, es la fe y la devoción en el Cristo Morado la que lucha y batalla por mantenerse a paso firme.
30/10/2025
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