
El reconocido cineasta peruano Javier Corcuera presentó el estreno mundial de su más reciente obra, Uyariy (“escuchar” en quechua), en Juliaca el pasado sábado 9 de agosto.
La película aborda la masacre ocurrida el 9 de enero de 2023, cuando 18 personas perdieron la vida durante las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte. A diferencia de otros estrenos, Corcuera decidió mostrar su documental primero en el mismo lugar donde ocurrieron los hechos, junto a los familiares de las víctimas, antes de su proyección en el Festival de Cine de Lima PUCP.
El director, ganador de un premio Goya en 2007, trabajó nuevamente con el director de fotografía Mariano Agudo, con quien mantiene una colaboración de más de dos décadas. La cinta combina imágenes de archivo con una propuesta visual cuidada, además de la música de la artista Edith Ramos, quien resalta la dimensión cultural de Puno como un territorio donde la música se convierte en un lenguaje de resistencia. En la película, los testimonios de familiares como Dominga Hancco —quien perdió a su hija de 17 años— se entrelazan con canciones cargadas de dolor, memoria y dignidad.
Durante la proyección, el público estuvo conformado principalmente por familiares de las víctimas, quienes llegaron desde diferentes partes de Puno portando fotografías de sus seres queridos. La obra muestra no solo el horror vivido aquel 9 de enero, sino también la fortaleza de las comunidades que buscan justicia y se niegan a olvidar. Corcuera subrayó que el documental es independiente y sin financiamiento institucional, concebido como un acto de memoria y denuncia frente a una violencia que no ha tenido responsables judiciales hasta la fecha.
Uyariy trasciende la coyuntura al enmarcar la masacre de Juliaca en una historia más amplia de represión y racismo en el Perú, como lo recuerda la mención a la masacre de Huancho Lima de 1923. Para Corcuera, el cine documental es una herramienta de memoria colectiva que permite que los hechos no se repitan. Al finalizar la función, un silencio conmovedor precedió a los aplausos, reflejando la fuerza de una película que no solo interpela al espectador, sino que también lo invita a reflexionar sobre el país que hemos sido y el que queremos construir.
Fuente: La República / 19/08/2025
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