
Por: Redacción Bitácora
De acuerdo con la tradición de la Iglesia católica, los tres Reyes Magos se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar y cada uno le llevó un regalo especial para el niño Jesús, que había nacido en Belén, según las Sagradas Escrituras, fue tras seguir una estrella muy resplandeciente en busca del “Rey de los Judíos que ha nacido” en Jerusalén.
Según el Evangelio de San Mateo, el festejo tiene su origen en este texto, ya que es el único que menciona a los Reyes Magos. Sobre los obsequios se dice que, las ofrendas de oro, incienso y mirra, serían la representación del oro (como presente conferido a los reyes), incienso (como naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, como el sufrimiento y muerte futura de Jesús).

En otros países cada 6 de enero, los niños esperan que los Reyes Magos lleguen a sus casas con muchos regalos, que serán puestos en sus zapatos, pero en nuestro país consiste en que una familia o comunidad realice una pequeña celebración mientras se va desmontando el Nacimiento y se va dejando dinero por cada pieza de este.
Desde hace muchos años cada familia o comunidad se reúnen para poner frente la imagen del niño Jesús a los Reyes Magos, se escogen padrinos que simbólicamente van bajando uno a uno las imágenes del pesebre o nacimiento que tiene elementos como animales, los reyes magos, José, María y Jesús, para ser guardados hasta la siguiente navidad.

En regiones, muchas familias mantienen viva la costumbre de llevar a los Niños Manuelitos a los templos para que sean bendecidos por los sacerdotes después de participar de la celebración Eucarística. Por lo que se convierte en un espectáculo religioso que asombra a todos los visitantes y creyentes. Posteriormente en cada hogar se celebra con música y bebidas. También es común ver que esta fecha es aprovechada para festividades en plazas donde se ofrecen productos acordes al acontecimiento. Aristas y artesanos organizan ferias para despedirse definitivamente del año anterior.
Datos:
En el siglo IV se configuró el número de magos en tres, por alusión a la Trinidad, a los tres continentes conocidos en ese momento, a las tres razas humanas, a las tres edades del hombre y se les dio el apelativo de ‘reyes de Oriente’, suprimiéndose lo de magos, pues en aquel entonces la magia estaba prohibida por considerársele satánica.
Para el siglo XVI, el catolicismo relacionó la idea de los tres reyes con la historia de los tres hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) que, según el Antiguo Testamento, representaban las tres razas que poblaban el mundo. Melchor simbolizaría a los europeos descendientes de Jafet. Gaspar representaría a los asiáticos descendientes de Sem. Y Baltasar, negro y barbado, haría lo propio con los africanos descendientes de Cam.
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