
Un huaico provocado por intensas precipitaciones afectó el sector de Llulluchapampa, vulnerando la ruta ecológica hacia Machu Picchu.
Las recientes lluvias en Cusco, asociadas a la DANA “Aníbal”, desencadenaron huaicos y el desborde de los ríos Aguas Calientes y Alcamayo. Estos hechos evidencian la fragilidad del ecosistema andino ante los fenómenos climáticos, los cuales aceleran la erosión de los suelos y amenazan el paisaje.
La emergencia golpeó duramente a la comunidad de Huayllabamba, en Machupicchu Pueblo. Allí, un deslizamiento de lodo destruyó por completo una vivienda, dejando a una familia damnificada. Además, las autoridades restringieron el tránsito peatonal debido al inminente riesgo de colapso de un puente en el sector, bloqueando el paso de decenas de senderistas y turistas que realizan esta ruta de trekking en el camino inca hacia Machu Picchu.
Ante los graves daños ambientales en sectores como Llulluchapampa, el Ministerio de Cultura suspendió temporalmente la Red de Caminos Inca. En paralelo, el Mincetur activó la Red de Protección al Turista, ya que muchos visitantes quedaron expuestos a las torrenciales precipitaciones en plena ruta. Los deslizamientos afectaron el sistema de agua potable, anunciándose cortes intempestivos hasta el 22 de agosto.
Esta crisis exige una respuesta inmediata. El Camino Inca recibe visitantes todo el año y es vital para la experiencia turística; la vulnerabilidad de los suelos es un riesgo constante. Se requiere ejecutar de inmediato verdaderas medidas de prevención y conservación ecológica para evitar tragedias, proteger la naturaleza y garantizar rutas cien por ciento seguras.
Agencia Andina
19/08/36
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