
Ese pinchazo agudo en la frente que sentimos al tomar algo muy frío no es tan inofensivo como parece.
¿Alguna vez te ha dolido la cabeza al tomar un granizado o morder un helado demasiado rápido? Esa punzada breve pero intensa se llama cefalea por estímulo frío. Ocurre cuando algo muy frío toca el paladar o la parte posterior de la garganta, generando un cambio brusco de temperatura. El nervio trigémino, que conecta el rostro con el cerebro, detecta esa diferencia como una amenaza y dispara una señal de dolor… que curiosamente sentimos en la frente.
Aunque parezca un mal menor, este fenómeno esconde pistas valiosas para la medicina. Se ha descubierto que las personas que sufren brain freeze podrían tener una mayor sensibilidad del sistema trigémino, el mismo que está relacionado con migrañas. Incluso se han hecho estudios que exploran cómo estos mecanismos podrían servir para proteger el cerebro en situaciones críticas, como un paro cardíaco, mediante técnicas de hipotermia controlada.
Afortunadamente, evitar el brain freeze es sencillo: come o bebe despacio, no dejes que el frío toque directamente el paladar y, si ya empezó el dolor, presiona tu lengua contra el techo de la boca para calmarlo. Así que la próxima vez que un helado te «congele el cerebro», ya sabes: no es exageración, es tu sistema nervioso dando una señal… que los científicos todavía están tratando de comprender.
Fuente: BBC / 28/07/2025
Gracias tu mensaje ha sido enviado.
Te contacteremos a la brevedad posible.
Déjanos tus datos y nosotros te contactaremos. Los campos son obligatorios.