“Los terroristas saqueaban el valle y las denuncias las recogía mi padre, él ya se encontraba próximo a jubilarse, decidiendo comprar el criadero de truchas sin pensar que sería una de las más grandes y mejores decisiones que tomó. Pasaron 10 años donde mi padre se hacía cargo de la piscigranja, crecimos y fuimos siendo parte del negocio familiar”, recordó Luis Ángel Heras Corrales, administrador del restaurant “Arco Iris”.
Se trabajó mucho, se mejoraron varias zonas del lugar para el acceso de compradores y se importaban truchas para la variación y mejora del producto. “Se abría las puertas para la venta de truchas, pero los visitantes pedían la preparación de esta en los platillos, al principio se contrató a un chef siendo del agrado de nuestros clientes. Lo que pareció un pequeño cambio, nos llevó luego a darle una gran prioridad al restaurante”, indicó Luis Heras.

Se inició la producción con 2 mil alevinos de trucha, esta cantidad varió con el paso de los años llegando a producir alrededor de 6 toneladas mensuales, debido a la falta de dinamismo económico durante la pandemia, nos vimos obligados a reducir la producción.“Si bien es cierto en el restaurante volvimos a la atención, nos hemos estado dedicando únicamente a la preparación de platillos y bebidas, ya que la disminución forzada en la producción de truchas nos ha limitado la posibilidad de atender a nuestros clientes con la venta por kilos y teniendo en cuenta que el ciclo de crianza de las truchas es de alrededor de un año, la recuperación está en marcha y nos tomará unos meses más”, señaló Heras.

El restaurant Arco Iris cuenta con grandes instalaciones y sobre todo respetando los espacios de la naturaleza para hacerlos parte del medio ambiente. Se cuenta con un comedor amplio, un acuario para estudiantes y visitantes, juegos para niños y adultos, lugar de estacionamiento. El aprendizaje de la crianza de trucha ahora es compartido con los visitantes, con una visita guiada buscando concientizar y hacernos participar en el cuidado del medio ambiente. Está en marcha la construcción de un biohuerto, que proporcionará la oportunidad de producir vegetales de la manera más saludable posible, y sean consumidos en los platillos servidos en el restaurante.
Entre los platillos más solicitados se encuentran: el ceviche de trucha y chicharrón de truchas, aunque la fusión de sabores nos presenta la trucha en salsa de champiñones, o una preparación con un toque oriental, entre otros platillos a la carta. Si se trata de bebidas, se recomienda solicitar el cóctel de “muña sour”, una bebida propia de la región y que deleitará el paladar de los comensales, siendo una bebida que podrá armonizar con los aperitivos a base de trucha.

El restaurante “Arco Iris”, se encuentra a 8 kilómetros de Jauja, siendo un destino cerca para los amantes de la naturaleza y de las familias que desean encontrar tranquilidad y un espacio acogedor. “Nos encontramos a 10 minutos de Jauja, por la carretera de Quero. Estamos recibiendo a Instituciones Educativa, empresas, familias, reuniones, entre otros. Al tener un espacio amplio y acogedor, le damos la bienvenida a toda la población que desee escapar de la rutina y la ciudad para convivir con la naturaleza y hacer de su visita un momento inigualable”. indicó el administrador del restaurante Arco Iris.

Dato:
Si desea hacer su reservación puede comunicarse al 964939525 o al WhatsApp 990344069.
Gracias tu mensaje ha sido enviado.
Te contacteremos a la brevedad posible.
Déjanos tus datos y nosotros te contactaremos. Los campos son obligatorios.