
OSINFOR inicia sanción al zoológico de Huancayo tras detectarse serias fallas que ponen en riesgo a miles de ejemplares y a los visitantes; el plan de manejo vigente data de 2009.
El Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (Osinfor) ha iniciado un proceso administrativo contra el Zoológico de Huancayo por no cumplir con el plan de manejo de fauna aprobado hace más de quince años. En inspecciones recientes realizadas los días 4 y 5 de febrero de 2025, se han detectado deficiencias en infraestructura, bioseguridad, sanidad, alimentación, además de incumplimientos administrativos y operativos que vulneran la normativa vigente.
Durante los últimos cinco años, Osinfor ha realizado 206 supervisiones a zoológicos, centros de cría, rescate y conservación con el fin de asegurar que los animales rescatados o en cautiverio cuenten con ambientes adecuados, atención veterinaria y métodos seguros de manejo. En el caso del zoo huancaíno, no solo se evidenció que el plan de manejo aprobado en 2009 no está actualizado, sino que algunos aspectos básicos como la provisión de medicamentos y la presencia de veterinario responsable no se han cumplido de forma continua.

Una parte clave del informe señala también fallos en bioseguridad, como ausencia de control de plagas, recintos deteriorados, infraestructura inapropiada y peligro para animales y visitantes. Además, se detectó falta de registros oficiales: movimientos de ejemplares sin documentar, informes sin presentar desde 2021 y un libro de operaciones desactualizado. Estas omisiones hacen difícil supervisar el bienestar animal o responder ante emergencias sanitarias.
Por otra parte, la Contraloría General de la República también ha advertido sobre el estado precario del zoológico, alertando que recintos con más de 130 especies se encuentran en condiciones deficientes que podrían derivar en riesgos para la salud de los animales e incluso para los visitantes. Moho, calaminas oxidadas, materiales dañados, cables expuestos y falta de mantenimiento generalizado son algunos de los problemas destacados.
Las autoridades del zoológico tienen ahora la tarea de subsanar estas observaciones, actualizar su plan de manejo según normativa vigente y presentar los informes faltantes. De no hacerlo, se enfrentan a sanciones que pueden incluir multas, limitaciones operativas o incluso la clausura temporal del recinto. Los ciudadanos y visitantes también esperan una mejora tangible en las condiciones que aseguren el bienestar de los animales y la seguridad pública.
El Zoo de Huancayo, más que un espacio de recreación, es un compromiso con la conservación, el respeto animal y el deber ético del cuidado. Superar esta crisis no es solo cumplir regulaciones: es reafirmar valores, dignificar vidas y recuperar la confianza de la comunidad. Se requiere responsabilidad, transparencia y acciones inmediatas.
Fuente: Inforegion / 23/09/2025
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