
El destino a veces nos lleva por caminos diferentes a lo que planeamos. Sin embargo, buenas experiencias pueden surgir de todo ello, con mayor razón si somos constantes y la buena fortuna en los negocios siempre nos sonríe, como a Livia Gálvez Hermoza, mamá y empresaria consolidada.
A fuerza de constancia y perseverancia Livia Gálvez hoy se encuentra a la cabeza de un grupo empresarial en continua innovación, pese a haberse formado profesionalmente en el ámbito del Derecho, ella ha demostrado tener mucho talento para los negocios.
Desde muy joven su constancia y deseos de emprender fueron ganando la batalla a su vocación por la pedagogía y más tarde a su ya concluida formación en leyes. “En un inicio yo deseaba estudiar educación inicial. Sin embargo, creo que la vida lo encamina a uno a seguir otros horizontes y también te ponen en el lugar ideal”, sostiene Livia.
A Livia le ha tocado explorar todo tipo de emprendimientos como: Chifa, billar, discoteca, fuente de soda, salón de recepciones, discoteca nocturna y hoteles, de más está decir que casi treinta años de experiencias en diferentes rubros la han convertido en toda una experta en los negocios.
Su incursión en los negocios se dio justo después de tener a su primer bebé en los años 90’s, época en que en el Perú había una marcada tendencia a emigrar, pese a tener ante ella un panorama incierto Livia se puso fuerte y decidió continuar para iniciar con matinés juveniles que se perfilaba como una diversión económica, que fue enrumbándose con éxito y le permitió crecer en poco tiempo.
Hasta antes de la pandemia se había dedicado netamente a los centros de diversión. Sin embargo, la triste realidad que tuvieron que vivir muchos empresarios hizo que su visión se enfocara en diversificar sus negocios creando el Café Lounge Roma. Para Livia ha sido complicado emprender y tener que enfrentar el machismo, la falta de apoyo de las entidades municipales, la burocracia y diversas injusticias. Sin embargo, “La fortaleza femenina es única, porque nos toca luchar y avanzar al doble por nuestras familias e hijos”.
Pese a tener sus negocios bien encaminados Livia se dedica de lleno a ellos hallándolos como algo reconfortante. Aprecia el trabajo duro y la constancia en sus colaboradores, en quienes motiva la mejora constante y da oportunidades.
En sus diferentes facetas: Livia ve a sus hijos, como su fortaleza, los continuadores del grupo empresarial que ha logrado formar. En su esposo halla el soporte de un matrimonio feliz que está próximo a cumplir 32 años, donde la tolerancia, el respeto y trabajo mutuo han aportado a la larga unión. Y como hija siempre está pendiente por la salud y bienestar de sus padres.
Su mensaje para las futuras emprendedoras es “Una nunca debe perder la fe en sí misma, todo se puede lograr en base a ingenio y perseverancia. Nunca deben quejarse de las adversidades, y solo continuar.
La vida y el emprendimiento no son cosa fácil. Sin embargo, por más que uno se caiga siempre debe levantarse y continuar”. Finalmente, entre sus nuevos proyectos está el de concluir, el primer hotel resort de la Selva Central «Pirámide», un negocio que ya empieza a causar expectativa al fusionar la naturaleza con la tecnología y modernidad.
Emprendedora
Livia Gálvez Hermoza se formó como abogada en la UPLA. A través de los años, ha demostrado ser una empresaria nata, su vocación y talento para los negocios la ha llevado a dirigir varias empresas ligadas al rubro del entretenimiento, cafés, hoteles y otros, negocios que lideran en sus distintos rubros. Su visión de negocios le ha llevado siempre a ahorrar e invertir, en sus conocimientos de inteligencia financiera toma como modelo a Robert Kiyosaki.
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