
El cultivo de palma aceitera en Ucayali reemplaza actividades ilegales, genera ingresos para comunidades nativas y promueve un desarrollo más sostenible en la región amazónica.
En la vasta región amazónica de Ucayali, el cultivo de palma aceitera ha emergido como una alternativa económica para las comunidades nativas, reemplazando actividades ilegales como la tala de árboles y el cultivo de coca. Esta plantación ha demostrado su potencial para generar ingresos, fomentar el empleo y contribuir a la reforestación, en un contexto donde la deforestación y el narcotráfico han sido grandes desafíos para la preservación de los ecosistemas.

Ucayali, conocida por su rica biodiversidad, ha sufrido una grave deforestación en los últimos años, principalmente debido a la expansión descontrolada de la frontera agrícola y el cultivo ilícito de coca. El Gobierno Regional de Ucayali ha señalado que estos cultivos han sido responsables de gran parte de la pérdida de bosques, afectando tanto a la fauna como a las comunidades que dependen de los recursos naturales para su subsistencia.
Sin embargo, el cultivo de palma aceitera ha abierto una nueva puerta para estas comunidades. En áreas anteriormente dedicadas al cultivo de coca, ahora se cultiva palma, generando una fuente de ingresos estable para familias de la región. Aunque organizaciones ambientalistas han mostrado su preocupación por el monocultivo, algunos sectores locales lo consideran una alternativa viable, en especial frente a la pobreza y el abandono estatal en la zona.

La resistencia de la palma aceitera ante fenómenos climáticos extremos, como el desborde del río Aguaytía, ha quedado demostrada en la comunidad nativa Shambo Porvenir, donde otros cultivos como maíz y arroz fueron destruidos, pero las plantaciones de palma se mantuvieron intactas. Según Junpalma Perú, esta resiliencia se debe a su sistema radicular fibroso y adaptado a climas tropicales, que permite drenar el exceso de agua, garantizando su estabilidad incluso en condiciones adversas.
Bruno Tangoa, exjefe de la comunidad de Shambo Porvenir, destacó que la palma aceitera ha sido crucial para la economía local, ya que permite cosechas frecuentes y mayores ingresos comparados con cultivos tradicionales. A pocos kilómetros, en la comunidad de Amaquella, los comuneros pueden vender su cosecha en un centro de acopio, obteniendo hasta 188 dólares por tonelada de fruto suelto.

Además, la empresa Ocho Sur ha firmado acuerdos con las comunidades de Shambo Porvenir y Santa Clara de Uchunya para proteger más de 2,000 hectáreas de bosque primario, promoviendo actividades como el ecoturismo, la reforestación y el monitoreo forestal. El CEO de Ocho Sur, Michael Spoor, destacó que este modelo de colaboración busca equilibrar el desarrollo económico con la protección ambiental, ofreciendo una alternativa sostenible a las comunidades locales.

El cultivo de palma aceitera en Ucayali, aunque polémico, está demostrando ser una solución tangible para el desarrollo de la región amazónica, promoviendo el empleo y la conservación de los bosques. La clave de su éxito radica en la colaboración entre comunidades nativas y empresas, buscando un futuro más sostenible para la Amazonía.
Fuente: Perú21 / 21/04/2025
Gracias tu mensaje ha sido enviado.
Te contacteremos a la brevedad posible.
Déjanos tus datos y nosotros te contactaremos. Los campos son obligatorios.