
El Banco Mundial ha revisado al alza su proyección para la economía peruana en 2024, estimando un crecimiento del 2,9%, superior a la previsión de 2,5% emitida en abril. Para 2025, se anticipa un crecimiento del 2,6%. Según el reciente informe publicado el 11 de junio, la estabilización de precios y los ajustes en la política monetaria serán factores clave en este crecimiento.
A medida que los aumentos de precios relacionados con el clima, especialmente en los alimentos, se disipen, se espera una disminución continua de la inflación. Este entorno permitirá nuevos recortes en la tasa de interés oficial, lo cual apoyará el consumo privado en los próximos dos años. Sin embargo, la recuperación de la inversión será más lenta debido a la persistente incertidumbre política que afecta la confianza empresarial.
El informe también prevé un aumento moderado en el precio del cobre en 2024, un producto clave para la economía peruana. Este incremento, junto con una mayor producción minera, respaldará el crecimiento de las exportaciones. El desempeño del sector minero será crucial, proporcionando un impulso adicional a la economía general del país.
En contraste, el Banco Mundial ha recortado su perspectiva económica para América Latina y el Caribe, proyectando un crecimiento del 1,8% en 2024, 0,5% menos de lo anticipado en enero. La desaceleración se debe principalmente a una «marcada rebaja» de las expectativas para Argentina, cuya economía se contraerá este año antes de recuperarse el próximo.
Factores como condiciones financieras globales más estrictas y altos niveles de deuda local podrían afectar la demanda privada y acelerar la necesidad de una consolidación fiscal en la región. Además, una mayor desaceleración del crecimiento en China podría perjudicar las exportaciones latinoamericanas. Fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático también representan un riesgo negativo para la región.
A pesar de estos desafíos, el Banco Mundial espera una recuperación gradual en 2025, apoyada por la disminución de la inflación y una política monetaria más acomodaticia. Se estima que la economía de América Latina y el Caribe crecerá un 2,7% en 2025, a medida que las tasas de interés se normalicen y la inflación baje.
En conclusión, mientras que la economía peruana muestra signos positivos de crecimiento gracias a la estabilización de precios y una política monetaria favorable, la región de América Latina y el Caribe enfrenta un panorama más desafiante con un crecimiento económico más lento y diversos factores de riesgo que podrían afectar su recuperación.
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