
Conoce los destinos imperdibles de la capital según los Premios Somos 2025 y el origen de esta tradición.
El pollo a la brasa no es solo una receta; es un ritual de unidad y el corazón de la mesa peruana. Este plato bandera tiene sus raíces en la década de 1950 en Santa Clara, Lima, donde Roger Schuler y Franz Ulrich diseñaron el primer horno de brasas y el sistema de rotación que hoy es icónico. Lo que comenzó como un almuerzo rústico en la granja, evolucionó gracias a una técnica de cocción que logra esa piel crocante y carne jugosa que hoy obsesiona a la nación. Los peruanos lo aman tanto porque representa la celebración democrática: es el punto de encuentro en cumpleaños, domingos familiares o cierres de negocios.
Para quienes buscan la excelencia en la «Ciudad de los Reyes», los Premios Somos 2025 han seleccionado 10 destinos que garantizan una experiencia sublime. La lista la encabeza la histórica La Granja Azul, cuna del plato, seguida por clásicos que nunca fallan como Don Tito, Pardos Chicken y Mediterráneo. Si se busca innovación y toques modernos, Primos Chicken Bar, Tori Pollería y Yopo ofrecen propuestas audaces. Asimismo, opciones como Las Canastas, La Leña y Villa Chicken aseguran sabor y calidad en diversos puntos de la capital.
Estos establecimientos no solo destacan por el uso de productos de alta calidad y papas nativas perfectamente fritas, sino porque ofrecer opciones que se ajustan a todos los bolsillos sin sacrificar el estándar culinario. Visitar cualquiera de estos locales es sumergirse en una tradición que trasciende estratos sociales; es entender por qué, frente a un pollo dorado al carbón y una buena ración de cremas, el Perú siempre encuentra un motivo para sonreír.
Fecha: 06/03/26
Fuente: El Comercio.
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