
Siete fragmentos prehispánicos, elaborados con fibras de algodón y camélido entre los siglos III y XV, fueron entregados voluntariamente en Los Ángeles. Su retorno fortalece el patrimonio cultural peruano en el año del bicentenario diplomático con EE. UU.
El 11 de marzo de 2026 en el Consulado General del Perú en Los Ángeles, Jonathan W. Lambert entregó siete fragmentos de textiles prehispánicos que habían permanecido en su familia desde 1989, cuando los heredó de su tío Benjamín Lambert. La devolución, enmarcada en las celebraciones por los 200 años de relaciones diplomáticas entre Perú y Estados Unidos, permitió que estas piezas milenarias inicien el camino de regreso a su tierra de origen.
Especialistas del Ministerio de Cultura identificaron los lotes como pertenecientes a las culturas Chancay y Nazca, dos de las tradiciones textiles más importantes de la costa peruana, reconocidas por su dominio de técnicas como el tejido plano y la urdimbre, así como por el uso de fibras de algodón y camélido que aún conservan vestigios de sus colorantes originales.
Los fragmentos, que durante décadas permanecieron en una colección privada fuera del país, muestran patrones geométricos y motivos zoomorfos que reflejan las complejas cosmovisiones de las sociedades que habitaron la costa entre los siglos III y XV después de Cristo.
Su retorno no es un hecho aislado, sino parte de una política sostenida por los ministerios de Cultura y Relaciones Exteriores para recuperar bienes que salieron ilegalmente del territorio nacional. Una vez en el Perú, estos textiles serán integrados en museos como el de Lambayeque o los de Lima, donde podrán ser estudiados y admirados.
Cada pieza recuperada no es solo un objeto antiguo es un fragmento de memoria, una técnica ancestral que revive, un color que vuelve a iluminar nuestra historia.
Fecha: 16/03/2026
Fuente: Infobae
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