
Por: FREDDY ARANA VELARDE
Apropósito del día mundial de la arquitectura[1], nos permitimos reflexionar sobre las tendencias mundiales del urbanismo en relación al crecimiento y desarrollo de la ciudad de Huancayo. En esta oportunidad, nos llama tanto la atención y con mucha preocupación, la forma como nuestra ciudad se va expandiendo horizontalmente, por todos sus extremos de manera tan abrupta y desordenada. En momentos de tanta difusión sobre las tendencias universales del urbanismo, entre ellas el policentrismo urbano sostenible, en el ideal de construir la ciudad de 15 minutos, notamos que Huancayo va creciendo en sentido contrario a estas corrientes urbanísticas.
El Policentrismo urbano implica desarrollar múltiples centros urbanos funcionales dentro de una ciudad o región metropolitana que ofrezcan servicios completos, evitando la concentración en un solo centro monocéntrico (Montejano, 2020). Esta estrategia es clave para ciudades que enfrentan problemas de congestión, desigualdad en el acceso a servicios y degradación ambiental, desafíos que son globales, pero con un impacto directo en la calidad de vida local como el caso Huancayo, que sigue creciendo bajo el imperio del monocentrismo.
Este modelo monocéntrico, responde a limitaciones derivadas de las deseconomías urbanas como la congestión vehicular y el aumento de precios del suelo en el centro, que generan consolidación dispersa de edificaciones y baja densidad y con ella el crecimiento horizontal por todos sus extremos, movilidad extendida con mayores tiempos de viaje y alta congestión vehicular, como el caso de Huancayo.
Además, el enfoque policéntrico, está complementado por la urgencia de diseñar espacios urbanos sostenibles, con construcciones eficientes, con consolidación compacta de edificaciones en altura o crecimiento vertical de alta densidad y planificación que combata el cambio climático, además de la resiliencia frente a fenómenos naturales. Huancayo, como ciudad en crecimiento, puede beneficiarse sustancialmente de integrar necesaria y obligatoriamente estos principios en su desarrollo urbano, mediante los diversos instrumentos de planificación como son los: el Plan de Acondicionamiento Territorial- PAT, Plan de Desarrollo Metropolitana- PDM, Plan de Desarrollo Urbano – PDU, Esquema de Acondicionamiento Urbano – EU, Planes Específicos- PE, Planes Integrales- PI, etc.; para enfrentar problemas como movilidad urbana, acceso a vivienda digna y resiliencia ambiental para casos de inundaciones en temporadas de lluvia, entre otros.
El desarrollo urbano mundial enfrenta retos complejos como la congestión, la desigualdad y la degradación ambiental. En tanto que en Huancayo y el Valle del Mantaro en general, venimos enfrentado el problema de depredación de las áreas agrícolas, en medio de un proceso de conurbación desenfrenada. Frente a estos, el policentrismo urbano surge como un modelo alternativo que propone Múltiples centros urbanos interconectados para ordenar el crecimiento y reducir las presiones negativas de las grandes metrópolis (Montejano, 2020). Este fenómeno, junto con los principios de sostenibilidad y resiliencia urbana, está determinando el futuro global de las ciudades y cobra especial relevancia en ciudades intermedias en crecimiento (como Huancayo), que buscan adaptarse a las nuevas demandas urbanas (Navarro et al., 2023).
Este artículo explora a manera de reflexión, el concepto de policentrismo, sus vínculos con la sostenibilidad urbana y las implicancias o posibilidades concretas para el desarrollo urbano de Huancayo, mediante los diversos planes urbanos de la ciudad.
Para ello es importante la urgente intervención en los siguientes instrumentos de planificación urbana:
La relación entre policentrismo y sostenibilidad se refiere al potencial de este modelo para optimizar recursos, reducir la dependencia del automóvil y disminuir las emisiones de gases contaminantes al distribuir actividades residenciales, laborales y recreativas en Múltiples nodos interconectados (Montejano, 2020). Las urbes que adoptan configuraciones policéntricas caracterizadas por su compacidad y diversidad funcional suelen lograr niveles superiores en términos de bienestar social y sostenibilidad ambiental. Sin embargo, medir y aplicar el concepto en políticas públicas urbanas siguen siendo desafíos, especialmente en contextos con limitaciones técnicas y económicas (Navarro et al., 2023).
Figura 1.
Posibles polinúcleos de Huancayo Metropolitano en cuatro áreas nucleadas en el ámbito de tres provincias: Huancayo, Concepción y Chupaca.

Nota: Cada polinúcleo debe considerar condiciones similares que tiene el actual centro principal, a fin de garantizar la poca necesidad de desplazamientos hacia el centro de la ciudad. (malls comerciales, centros financieros, entidades públicas del nivel local, regional y nacional, etc. garantizar también la movilidad peatonal y ciclovías en cada polinúcleo.
La ciudad metropolitana deberá implementar un plan de movilidad urbana en sus cinco dimensiones: peatonal, ciclovías, transporte público, transporte de carga y movilidad privada
Huancayo: retos y oportunidad en el marco del policentrismo sostenible
Huancayo, con un crecimiento acelerado en población, economía y urbanización, enfrenta problemas típicos como la congestión vehicular, la falta de acceso equitativo a servicios y deficiencias ambientales (Mendoza Caloretti & Soto Canchaya, 2017) además de la expansión urbana explosiva, de crecimiento horizontal y dispersa, que viene depredando las áreas agrícolas y naturales (ver figura 2), siguiendo la corriente contraria de las tendencias universales del urbanismo que procuran establecer ciudades sostenibles e inclusivas.
Figura 2
Crecimiento urbano disperso en proceso de depredación de áreas natrales y agrícolas.

Nota: La imagen muestra la localidad de Aza en el distrito de El Tambo, que no fue considerada en el PDM de Huancayo, no obstante, a que se encuentra en un proceso de crecimiento horizontal, disperso y desordenado, propio de los efectos de una ciudad monocéntrica.
Huancayo, como ciudad intermedia del Perú con más de 500.000 habitantes, enfrenta retos urbanos derivados de su crecimiento acelerado y expansión horizontal, que ha generado problemas de accesibilidad, dotación de servicios y gestión territorial. Estos desafíos evidencian la necesidad de superar el modelo monocéntrico tradicional y avanzar hacia un desarrollo policéntrico que descentralice las funciones urbanas, mejore la conectividad intraurbana y fomente la cohesión del territorio.
El modelo de policéntrico y sostenible para Huancayo plantea oportunidades para consolidar polinúcleos urbanos con roles diferenciados que distribuyen de manera equilibrada las actividades económicas, sociales y de servicios, facilitando así la densificación controlada y la mejora en la calidad de vida. Además, esta estrategia contribuye a la sostenibilidad ambiental al reducir congestiones vehiculares y desplazamientos innecesarios, promoviendo un uso más eficiente del suelo y los recursos.
El Plan de Desarrollo Urbano -PDU- de Huancayo ha de enfatizar esta visión policéntrica, proponiendo una articulación vial y un sistema de equipamiento urbano basado en núcleos dinamizadores que buscan evitar la exclusión social y fortalecer la integración regional. Esta política urbana apunta a convertir a Huancayo en un polo multifuncional competitivo, con capacidad de ofrecer bienestar y oportunidades a su población mientras se mantiene sostenible en el tiempo.
En resumen, el policentrismo sostenible en Huancayo representaría una estrategia clave para enfrentar sus retos urbanos actuales y convertirlos en oportunidades de desarrollo equilibrado, inclusivo y ambientalmente responsable.
Finalmente, el Día Mundial de la Arquitectura, es una oportunidad estratégica para reflexionar y promover políticas urbanas y arquitectónicas a nivel local que impulsen un diseño resiliente y sostenible de las ciudades. Desde el urbanismo, esta fecha debe aprovecharse para: Fomentar el diálogo entre profesionales, autoridades y comunidad sobre estrategias urbanas efectivas, como las ciudades monocéntricas vs. policéntricas, optimizando la funcionalidad, accesibilidad y calidad de vida urbana. Promover la adopción de modelos urbanos que integren la resiliencia ante crisis sociales y ambientales, sustentados en un diseño arquitectónico que fortalezca la estructura y cohesión territorial. Impulsar iniciativas locales que conecten teoría y práctica, mediante talleres, conferencias y actividades participativas, para sensibilizar y construir ciudades más inclusivas, adaptativas y equitativas.
En suma, el Día Mundial de la Arquitectura es una invitación a repensar y rediseñar la ciudad desde la escala local, promoviendo estrategias urbanas innovadoras que responden a los retos contemporáneos del desarrollo urbano y ambiental.
Conclusiones
El policentrismo urbano, acompañado de la sostenibilidad, representa un modelo prometedor para abordar los retos globales de urbanización, adaptándolos a la realidad local de ciudades intermedias como Huancayo. Su implementación requiere estrategias integrales que promuevan la diversificación espacial, la conectividad entre núcleos y el equilibrio ecológico. En el Día Mundial de la Arquitectura, reflexionar sobre estas tendencias permite comprender el papel crucial de la arquitectura y el urbanismo en construir ciudades habitables, justas y respetuosas con el entorno.
Fecha: 06/10/2025
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